Programación completa
(sólo en Inglés; 60 min.)

Video clip (7 min.):
Cómo el cerebro compensa por daño temprano extenso


Guía de estudio | Explore este tema | Conozca al científico
Vínculos y recursos | Recursos para maestros


Resumen
Remontando vuelo en columnas térmicas, un águila de vista aguda se mantiene en el aire con apenas un jalón de las plumas de sus alas. La brisa terral cambia de dirección levemente y los músculos del águila hacen un sinnúmero de pequeños ajustes, tanto que su vuelo parece no requerir esfuerzo mientras flota por encima de los acantilados. Debajo, en el acantilado costero con vista al mar, un conejo miope, su nariz husmeando el aire y sin darse cuenta de los ojos agudos que lo ven desde las alturas, se alimenta de flores silvestres. El conejo se concentra en la dulzura jugosa de los tallos, saltando de uno a otro. Detectando movimiento, el águila pliega sus alas en una espeluznante picada hacia la tierra. El águila es un maestro en juzgar la distancia y, justo antes de estrellarse contra el suelo, despliega sus alas como elegantes paracaídas y sus garras buscan atrapar el conejo. La vida responde. Si el conejo es muy alerta o el águila lenta, el conejo pudiera no convertirse en un almuerzo para las aguilitas. Por lo general, es más difícil que los humanos se conviertan en comida para un depredador pero nuestras reacciones a los eventos que nos rodean son muy similares a las del conejo y el águila.

¿Qué es lo que responde y lo que sucede cuando falla el mecanismo de respuesta? El sistema nervioso es la ventana al mundo para los animales. Percibimos el mundo a nuestro alrededor, nos movemos en él, lo analizamos, tememos de él, hablamos con él y lo disfrutamos gracias a una compleja red de detección y respuesta. El sistema nervioso está compuesto de receptores sensorios, neuronas, la médula espinal y el cerebro. Después que se detecta un estímulo exterior, el mensaje viaja a través de una serie de neuronas a la médula espinal y luego al cerebro. Dentro del cerebro hay varias áreas diferentes que responden a los distintos tipos de estímulos, respondiendo con una orden para mover músculos. Si algo no funciona bien en el cerebro, entonces el sistema de detección y respuesta puede hacer corto circuito o no funcionar en absoluto. El cerebro de ese conejo está sobrecargado tan pronto como percibe el peligro que lo acecha desde el aire. Su supervivencia y las vidas de sus críos dependen de la velocidad de la detección y respuesta que están ocurriendo en su organismo a nivel molecular. Cualquier cosa que afecta el sistema puede significar la muerte para el conejo o el hambre para el águila.

Por qué importa esta ciencia
Todos los días la mayoría de nosotros recibimos información importante de otras personas, llamamos al perro o platicamos con un amigo por teléfono. Reímos, cantamos y gritamos y creamos todos los sonidos que llamamos lenguaje. Nuestros cerebros reciben información de los diferentes órganos de sentidos y la interpretan. Nos sentimos felices o tristes debido a películas o experiencias. Corremos en una pista y sentimos la presión al pisar el suelo. ¿Cómo sería si no pudiéramos hacer esas cosas? ¿Cómo compensaríamos por ello? Médicos e investigadores están muy interesados en qué puede fallar con el sistema que hace todo esto posible. Las lesiones externas dañan el sistema nervioso y las enfermedades internas como derrames cerebrales causan cambios grandes en la calidad de vida de muchas personas cada año. Algunas características genéticas heredadas también influyen la función del sistema nervioso. A través de la vida el cerebro está cambiando, pasando por etapas naturales de desarrollo que son influenciadas por tanto el medio ambiente como la herencia, los genes y condiciones ambientales.

Los científicos estudian qué puede fallar porque esto revela indicios sobre las estructuras y funciones del sistema nervioso. En especial les interesa cómo el cerebro se desarrolla y cómo las señales llegan a él, dónde en el cerebro son procesadas y cómo éste regula la respuesta. Cuando hay daños a ciertas partes del cerebro, como los causados por derrames cerebrales, los efectos físicos pueden ayudar a definir dónde ciertas funciones son procesadas en el cerebro. El estudiar daño cerebral durante diferentes etapas de desarrollo en la vida puede ayudar a investigadores médicos encontrar tratamientos efectivos. El primer evento importante es comprender cómo el organismo envía el mensaje.


Lección desarrollada por Ann Marie Wellhouse, fundadora de la escuela River Valley Charter School y quien actualmente enseña clases de liderazgo científico e investigaciones científicas y ha enseñado biología y ciencia de la Tierra.

 

©2005 Regents of the University of California. Términos y condiciones de uso.